YUCATAN MÉX.- Con los trabajos de mantenimiento que se realizan con aplicación de fibra de carbono, el viaducto del muelle de arcos llegará al siglo de vida, considera el ingeniero Francisco Escanero González, director de la empresa Infraestructura Marítima y Portuaria (Impsa).
En 2003 Impsa tuvo a su cargo los primeros trabajos de mantenimiento a los arcos del vetusto muelle, que tiene 70 años, construido por una empresa danesa. Ese año, por recomendación del Instituto Mexicano del Transporte (IMT), se aplicó por vez primera fibra de carbono a los agrietados arcos. “El IMT es la autoridad en materia de infraestructura portuaria y carretera, y sus recomendaciones se deben de tomar en cuenta, como lo está haciendo la API”, dice.
Francisco Escanero considera que el muelle de arcos es una gran obra de ingeniería marítima, que durante mucho tiempo cumplió su objetivo de impulsar el desarrollo económico de la Península, y después, con la ampliación y construcción de la terminal remota, quedó como área de comunicación de los vehículos. Las antiguas bodegas dejaron de utilizarse y el edificio ocupa las oficinas de la API.
En cuanto a un nuevo viaducto que sustituya al actual de arcos, dice que primero hay que determinar qué se quiere con el puerto y luego determinar si se amplía el actual o se construye otro de dos o cuatro carriles.
Esta obra, será un gran reto para la ingeniería, y no hay que volver los ojos a otros puertos del mundo, sino al muelle de arcos, que es una obra maestra, al que se tiene que igualar o superar.
La construcción de un nuevo viaducto, dice, llevaría de 3 a 4 años, y podría ser de arcos u otro sistema de construcción moderna, pero hay que esperar a que concluya el proyecto ejecutivo.
En 2003 Impsa tuvo a su cargo los primeros trabajos de mantenimiento a los arcos del vetusto muelle, que tiene 70 años, construido por una empresa danesa. Ese año, por recomendación del Instituto Mexicano del Transporte (IMT), se aplicó por vez primera fibra de carbono a los agrietados arcos. “El IMT es la autoridad en materia de infraestructura portuaria y carretera, y sus recomendaciones se deben de tomar en cuenta, como lo está haciendo la API”, dice.
Francisco Escanero considera que el muelle de arcos es una gran obra de ingeniería marítima, que durante mucho tiempo cumplió su objetivo de impulsar el desarrollo económico de la Península, y después, con la ampliación y construcción de la terminal remota, quedó como área de comunicación de los vehículos. Las antiguas bodegas dejaron de utilizarse y el edificio ocupa las oficinas de la API.
En cuanto a un nuevo viaducto que sustituya al actual de arcos, dice que primero hay que determinar qué se quiere con el puerto y luego determinar si se amplía el actual o se construye otro de dos o cuatro carriles.
Esta obra, será un gran reto para la ingeniería, y no hay que volver los ojos a otros puertos del mundo, sino al muelle de arcos, que es una obra maestra, al que se tiene que igualar o superar.
La construcción de un nuevo viaducto, dice, llevaría de 3 a 4 años, y podría ser de arcos u otro sistema de construcción moderna, pero hay que esperar a que concluya el proyecto ejecutivo.
