Uno de los nombres que suenan para llegar al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) no llega limpio. Armando Hernández Cruz, ex presidente del Tribunal Electoral del entonces Distrito Federal, cargo con antecedentes que hoy, más que nunca, conviene revisar.
Fue en 2016 cuando Morena lo denunció por presunto tráfico de influencias. En ese momento, el señalamiento vino de la diputada local Ana Juana Ángeles Valencia, quien acusó que Hernández Cruz habría intervenido en un caso que terminó por perjudicar a un candidato, haciendo uso de la relación con su hermano Omar Hernández Cruz, asesor en ese momento del Instituto Electoral capitalino. Los dos estaban bien posicionados en el aparato electoral: uno juzgaba, el otro operaba. Y según Morena, ambos habrían obtenido beneficios económicos en ese contexto.
Además, sobre Omar Hernández pesaba una denuncia de acoso sexual interpuesta por una ex candidata del Partido Humanista. Morena exigió entonces una auditoría al despacho jurídico del asesor electoral para investigar si el propio magistrado participaba en otros litigios derivados de la elección de 2015.
Aunque el asunto se enfrió, los expedientes nunca desaparecieron. Y ahora que Hernández Cruz busca incorporarse al máximo tribunal electoral del país, esas viejas historias regresan con fuerza. Porque en la justicia, como en la política, lo que se guarda debajo del tapete acaba saliendo en cualquier momento.
Durante años, Hernández Cruz ha transitado por espacios clave en el sistema electoral, siempre bien acomodado, siempre con un pie en el tribunal y otro en la estructura operativa. Es esa cercanía -con su hermano, con los casos, con los tiempos políticos- la que genera hoy más sospechas que confianza.
Con esos antecedentes, lo mínimo que se esperaría es prudencia. Y quizá también, una pausa en sus aspiraciones, antes de que los señalamientos pendientes se reactiven… o surjan nuevos.
El coordinador General de Seguimiento de Recomendaciones y de Asuntos Jurídicos de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) aspira a ocupar el cargo de Magistrado de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
De acuerdo con la denuncia de la diputada de Morena en la Asamblea Legislativa capitalina, Ana Juana Ángeles Valencia, el entonces Magistrado Presidente del Tribunal Electoral del Distrito Federal (TEDF), Armando Hernández, quien actualmente se desempeña en la CNDH, además de ser profesor de Posgrado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), habría incurrido en tráfico de influencias para obtener beneficios económicos en 2016.
Según la legisladora, Hernández aprovechó su jerarquía y su relación personal con su hermano, Omar Hernández Cruz, quien era asesor "A" de la Contraloría del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF).
Además, representó legalmente un caso derivado de la elección del 7 de junio de 2015, sin embargo, su papel como asesor en el IEDF le impedía litigar.
De igual manera, señaló que la denuncia contra Armando Hernández derivó de una denuncia de acoso sexual contra su hermano Omar, presentada el 9 de mayo de 2016 por Eunice Sierra Ocampo, ex candidata del Partido Humanista.
De acuerdo con Sierra Ocampo, el magistrado Hernández, quien había sido su asesor de tesis en la maestría, le recomendó contratar a su hermano Omar como abogado para impugnar los resultados de la elección.
Ella accedió sin saber que Omar estaba impedido legalmente para ejercer como litigante debido a su cargo en el IEDF.
Al respecto, Ángeles Valencia exigió investigar si el magistrado Armando Hernández tenía alguna relación laboral con el despacho al que pertenecía su hermano y si existían otros casos electorales litigados bajo este esquema.
Se cuestionó por qué el magistrado recomendó a su hermano para representar a la ex candidata sabiendo que estaba impedido para litigar.
La diputada enfatizó que había elementos suficientes para considerar que se configuraba el delito de tráfico de influencias, según lo establecido en el artículo 271 del Código Penal del Distrito Federal.
A lo anterior se suma que en 2017, en el proceso de selección de la presidencia de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), la organización INCIDE social presentó un escrito donde externó su preocupación.
Esto debido a que, a su decir, Armando Hernández Cruz presentó cierta reticencia para que se difundiera su trayectoria curricular además de sus declaraciones patrimoniales, de intereses y fiscal.