Martín Aguilar
La Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de los Estados Unidos Mexicanos (CONATRIB), integrada por las presidentas y los presidentes de los Poderes Judiciales de las 32 entidades federativas, reafirma su unidad, su fortaleza institucional y su compromiso con la independencia judicial y el Estado de derecho.
Nuestra fortaleza reside en el trabajo coordinado de quienes integramos esta Comisión. Las presidentas y los presidentes de los Poderes Judiciales de las entidades federativas actuamos como un solo cuerpo: construimos posiciones comunes, compartimos experiencias y nos respaldamos mutuamente, siempre con respeto a la autonomía de cada Poder Judicial.
Las personas juzgadoras de los tribunales locales protestamos guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Cumplirla es nuestra primera obligación y el fundamento de nuestra independencia.
Sostenemos que la independencia judicial se defiende con acciones concretas, con el diálogo respetuoso entre los poderes del Estado y con la construcción de acuerdos que fortalezcan nuestras instituciones, preserven la carrera judicial y protejan los derechos de quienes ejercen la función jurisdiccional.
Defender la independencia judicial implica también garantizar que la justicia se imparta de manera permanente, accesible y oportuna. La justicia local atiende más de 6 de cada 10 asuntos judiciales del país. Gracias a la coordinación entre las presidencias, los tribunales locales no hemos cerrado nuestras puertas en ninguna entidad: las audiencias, la atención a víctimas y los servicios periciales continúan todos los días.
Detrás de cada expediente hay una persona o una familia que espera una respuesta, y a ellas nos debemos.
En este contexto de transformación del sistema judicial mexicano, reiteramos nuestra voluntad de contribuir, mediante el diálogo y la colaboración institucional, a una transición ordenada, con pleno respeto a la autonomía de los poderes judiciales locales y a las garantías que exige la función jurisdiccional.
Las presidentas y los presidentes de los Poderes Judiciales de las entidades federativas nos mantenemos unidos y seguiremos trabajando de manera coordinada, como lo hemos hecho hasta hoy, con responsabilidad y pleno respeto a nuestra independencia. Nos une el propósito de fortalecer nuestras instituciones y de que la justicia siga llegando a todas las personas, que son el centro y la razón de ser de nuestra labor.