Alberto Moreno
Ciudad de México. — El Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de la Ciudad de México amplió el alcance del plan piloto “En la Escuela, Sazón para el Bienestar”, con la incorporación de cinco planteles de educación básica que comenzarán a ofrecer desayunos y comidas calientes, elaborados bajo criterios de nutrición infantil.
Con esta ampliación, el programa alcanza un total de 289 escuelas y Centros de Atención Múltiple en los que niñas y niños recibirán alimentos preparados con productos de temporada, principalmente frutas y verduras, como parte de una estrategia enfocada en mejorar la alimentación durante la jornada escolar.
Los nuevos planteles incorporados son los preescolares Xochiquetzal, Héroes de 1810, Salvador M. Lima y Ninomaxtia, además de la primaria Niños Héroes. En estos espacios, la comunidad estudiantil tendrá acceso a la misma modalidad de alimentación caliente que ya opera en otros 284 centros educativos.
El programa, coordinado por el DIF capitalino, tiene entre sus principales objetivos contribuir a la prevención de problemas relacionados con la alimentación infantil, particularmente malnutrición, anemia y obesidad, mediante raciones diseñadas para aportar aproximadamente una cuarta parte de los nutrientes diarios recomendados para las y los menores.
Para ello, especialistas en nutrición elaboraron 20 menús que se distribuyen de manera rotativa durante las semanas. Las opciones contemplan leche descremada, agua natural, un plato principal y una porción de fruta de temporada, con preparaciones que pueden incluir pollo o carne de res acompañados de verduras.
Uno de los elementos distintivos del esquema es la participación directa de madres, padres y tutores en la operación del servicio de alimentación. La comunidad escolar realiza una asamblea para integrar un comité responsable de colaborar en la preparación y vigilancia de los alimentos.
El comité está conformado por al menos ocho madres, padres o tutores y contempla funciones de presidencia, secretaría, tesorería, vigilancia, vocalías por grupo y personas facilitadoras encargadas de preparar las raciones de acuerdo con el número de estudiantes beneficiados.
De esta manera, el plan piloto busca combinar una alimentación escolar con criterios nutricionales y la participación de las familias, con el propósito de generar mejores hábitos alimentarios desde las aulas y fortalecer el bienestar de niñas y niños de escuelas públicas de la capital.