Martín Aguilar
La imagen urbana de Cuauhtémoc comienza a transformarse gracias a los operativos permanentes de retiro de vehículos abandonados.
En la última semana, 61 unidades en estado de deterioro fueron retiradas de calles y espacios públicos, mientras que otros 60 fueron enfajillados para notificar a sus propietarios antes de proceder a su traslado.
Vecinos habían denunciado que muchos de estos autos se convertían en focos de basura, inseguridad y obstáculos para la movilidad, afectando la vida cotidiana en distintas colonias.
Con los resultados recientes, ya suman tres mil 502 vehículos retirados durante la presente administración, una cifra que refleja la magnitud del problema y la respuesta institucional para atenderlo.
La estrategia busca recuperar espacios de uso común y mejorar el entorno urbano, atendiendo una de las demandas más recurrentes de la ciudadanía.
Los operativos se realizan en coordinación con la Subsecretaría de Control de Tránsito, lo que permite mantener calles más ordenadas y seguras.
El papel de los reportes vecinales ha sido clave: la participación ciudadana impulsa la recuperación de espacios públicos y fortalece la corresponsabilidad entre autoridades y habitantes.
La alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega ha reiterado que estos operativos continuarán en las 33 colonias de la demarcación, con el objetivo de consolidar un entorno más accesible para quienes viven, trabajan y transitan diariamente por el corazón de la ciudad.
La narrativa de estos operativos no solo habla de autos retirados, sino de una ciudad que se ordena y se limpia con la colaboración de todos. La recuperación de espacios públicos se convierte así en un símbolo de confianza y de mejora en la calidad de vida urbana.