Alberto Moreno
Valle de México-. La estrategia de seguridad en Tlalnepantla ha dado un giro estructural con la consolidación de sus dos Centros de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C4), convertidos hoy en el eje operativo de una política pública basada en inteligencia, tecnología y reacción inmediata.
El presidente municipal, Raciel Pérez Cruz, ha colocado estos centros como la columna vertebral del modelo de protección ciudadana, apostando por un esquema donde la prevención y el análisis en tiempo real complementan la labor policial en territorio. La premisa es clara: anticiparse al delito y reducir los tiempos de respuesta mediante herramientas tecnológicas de última generación.
Instalados estratégicamente en las zonas poniente y oriente del municipio, los C4 operan de manera ininterrumpida con una red superior a tres mil cámaras de videovigilancia distribuidas en puntos clave. Estos dispositivos cuentan con visión nocturna, capacidad de alcance de hasta 400 metros y movilidad de 360 grados, lo que permite un seguimiento integral del espacio urbano y la detección oportuna de situaciones de riesgo.
Durante recorridos de supervisión, el alcalde ha sostenido que la seguridad moderna exige más que patrullajes visibles; requiere análisis, coordinación y tecnología aplicada con criterio estratégico. Bajo esa lógica, los centros funcionan como un sistema de observación permanente diseñado para proteger a las familias y fortalecer la tranquilidad en colonias, avenidas y zonas comerciales.
La operación diaria está a cargo de 44 elementos especializados que monitorean, canalizan y atienden en promedio más de 120 reportes cada jornada. Las solicitudes ingresan a través del 911, botones de pánico y líneas directas, generando protocolos de respuesta inmediata que se coordinan con corporaciones en campo.
El sistema se complementa con arcos carreteros equipados con lectores de placas, capaces de identificar vehículos con reporte de robo en cuestión de segundos; células especializadas que intervienen en casos de violencia de género, búsqueda de personas y emergencias de protección civil; y unidades de proximidad que mantienen comunicación permanente con Seguridad Pública y Tránsito para actuar de forma sincronizada.
Uno de los componentes tecnológicos más relevantes es el videowall, integrado por 64 pantallas que permiten realizar recorridos virtuales por todo el municipio, visualizar incidentes en tiempo real y coordinar operativos con base en información precisa y actualizada.
La puesta en marcha y fortalecimiento de estos centros responde a una meta concreta: reducir la distancia entre la incidencia delictiva y la percepción ciudadana. La administración municipal apuesta por que la vigilancia constante, combinada con profesionalización y protocolos claros, genere confianza y resultados medibles.
Con esta infraestructura, Tlalnepantla busca consolidarse como referente en el uso estratégico de tecnología para la prevención del delito en el Estado de México, proyectando un modelo donde la innovación, la coordinación institucional y el enfoque humano convergen para resguardar cada rincón del municipio.