De la Corresponsalía
Guadalajara Jalisco México-. En un movimiento que perfila la continuidad del proyecto actual, Laura Haro Ramírez y José Aurelio Fonseca Olivares anunciaron su registro como fórmula para buscar la dirigencia del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI Jalisco para el periodo 2026-2030. De no presentarse otros perfiles, la dupla encabezaría los procesos electorales clave de 2027 y 2030.
Durante una conferencia de prensa marcada por un discurso de confrontación hacia Morena y de "transparencia total", Haro Ramírez informó que, aunque el Consejo Político Estatal permitía una elección cerrada, decidieron proponer una consulta abierta a la base militante.
El registro oficial se llevará a cabo el sábado 21 de febrero, de 11:00 a 13:00 horas, en la sede del partido, donde la actual dirigencia acudirá a formalizar su aspiración tras haberse separado del cargo por congruencia.
La aspirante enfatizó que el PRI se ha consolidado como el partido "más útil" en la entidad, diferenciándose de otras fuerzas políticas que, a su juicio, solo administran la responsabilidad sin ejercer un verdadero liderazgo de calle. Bajo esta premisa, Haro Ramírez y Fonseca Olivares presentaron públicamente los resultados de una batería de exámenes de control de confianza, que incluyeron pruebas toxicológicas, no antecedentes penales, perfiles psicométricos y una evaluación con polígrafo certificada internacionalmente.
"Aquí no hay nada que esconder. Los priistas somos gente de bien y tenemos las manos limpias para poder denunciar", afirmó Haro al exhibir los resultados negativos en consumo de sustancias y la ausencia de vínculos con actividades delictivas.
Este acto fue utilizado por la priista para lanzar un reto directo a los dirigentes de otros partidos, especialmente a Erika Pérez, presidenta de Morena en Jalisco, a quien instó a someterse a las mismas interrogantes bajo los mismos estándares técnicos.
En el ámbito legislativo, se destacó que la bancada del PRI ya presentó una iniciativa para que estos exámenes de control de confianza sean obligatorios por ley para todos los aspirantes a cargos de elección popular.
Con esta estrategia, el Revolucionario Institucional busca "subir la vara" de la política local frente a lo que Haro Ramírez calificó como una amenaza de "narcodictadura" promovida por el Gobierno Federal, posicionándose como la opción de orden y legalidad en un contexto democrático que consideran adverso.